sábado, enero 20, 2007

Manifiesto Fundacional de la Asociación Mundial de Vagos

Tras largas y profundas reflexiones, Karina y yo hemos tenido una revelación simultánea y hemos caído del caballo cual Saulo en el camino de Damasco. Por fin hemos visto la Luz: “Trabajar cansa”. Y cansa más aún cuando uno ya está cansado de trabajar. Sin embargo, esto, que resulta evidente por sí mismo, no es aceptado universalmente. Veamos algunos casos que ilustran la maldad del trabajo.


Caso 1: Lunes, 6:30 de la mañana. Suena el despertador. El instinto natural es darle un manotazo y mandarlo a paseo, a ser posible con el resultado de su inutilización definitiva o, en el peor de los casos, temporal, como mínimo hasta las 10 de la mañana. Sorprendentemente, en 99 de cada 100 ocasiones que se produce este fenómeno, nos levantamos de la cama mansamente y tras las abluciones de rigor, nos encaminamos al trabajo o iniciamos aquellas tareas mediante las que obtenemos el dinero necesario para nuestro sustento. Durante el resto de la semana estamos pensando en el viernes por la tarde como aquél que espera la llegada del Mesías.

Caso 2: Con el fin de progresar laboralmente, de obtener unos mayores ingresos, o simplemente por eso de la “responsabilidad”, trabajamos cada vez más tiempo. Llegado el fin de semana (o el periodo de asueto del que cada uno disponga) en lugar de descansar, nos sumergimos en una serie de actividades que podríamos denominar “lúdicas” y que en fondo, sólo nos sirven para huir de nuestra realidad cotidiana. Esto se convierte en un círculo vicioso. Cada vez intentamos trabajar más rápido para disponer de más tiempo libre y, finalmente, trasladamos este ritmo a nuestro tiempo de ocio con el fin de “disfrutarlo” más intensamente.

Así pues, planteamos la creación de una Asociación Mundial de Vagos (AMV). Algunos nombres alternativos podrían ser Trabajadores Hastiados del Mundo, Unión de ex-Trabajadores por la Vagancia, o incluso Trabajadores Deseando Dejar de Serlo; no vamos a hacer del nombre una cuestión ya que esto también nos produciría cansancio. Somos conscientes de la dificultad del proyecto. Tenemos la buena costumbre de comer a diario, a ser posible varias veces y consumiendo productos de calidad, nos gusta dormir a cubierto y no pasar frío, amén de apreciar pequeños placeres de la vida cotidiana que, desgraciadamente, deben adquirirse transfiriendo cierta cantidad de dinero a sus poseedores previos. Dado que tenemos serios reparos en ejercer ciertas ocupaciones muy lucrativas pero que contravienen no sólo el orden jurídico mas también nuestra moral, por ahora nuestro cese laboral se va a limitar a intentar hacer sólo aquello que nos apetezca, rechazando de forma educada pero firme todas esas obligaciones que podríamos calificar de “embolados” y que además de disgustarnos, nos producen dolor de estómago e insomnio. No dudamos que la perseverancia conseguirá finalmente los objetivos que nos proponemos.

Desde esta humilde tribuna animamos pues a todos aquellos que compartan estas reflexiones a unirse a la AMV. Vagos del Mundo, ¡uníos!.

Manifiesto fundacional de la Asociación Mundial de Vagos.

Barcelona/México 13 de enero de 2007

Nota: A efectos tanto conceptuales como prácticos, no debe confundirse trabajo con actividad. En sentido estricto el trabajo es una maldición bíblica (“ganarás el pan con el sudor de tu frente”) mientras que cualquier actividad, aun siendo intensa, fatigosa o incluso extenuante, no puede considerarse trabajo siempre que se lleve a cabo por gusto. Nosotros, renunciamos al trabajo y no a la actividad. No deseamos ser vegetales, deseamos ser libres.


Programa de la AMV

Reunida la AMV en asamblea plenaria y estando todos sus miembros presentes en cuerpo, espíritu o efigie y constatándose que todos ellos se encuentran con plena capacidad de obrar y decidir, se acuerda aprobar el presente programa. Este programa será inmutable en el futuro (no porque pensemos que su validez sea eterna si no por el cansancio que nos produciría enmendarlo).


Considerando:

  1. Que toda actividad realizada contra la voluntad de uno mismo puede definirse como trabajo.
  2. Que el trabajo es una maldición bíblica.
  3. Que trabajar cansa.
  4. Que el trabajo ocupa un tiempo escaso ya que la vida es limitada.

Acordamos:

  1. Limitar el tiempo dedicado al trabajo al que resulte indispensable para obtener el poder adquisitivo suficiente para cubrir nuestras necesidades.
  2. Dedicar nuestra actividad a aquellas tareas que nos produzcan gratificación intelectual (o de otro tipo).
  3. Fundar la Asociación Mundial de Vagos (AMV)
  4. Que el lema de la AMV será “Trabajar Cansa”.

El reglamento de la AMV se elaborará en un futuro próximo (es decir, cuando tengamos ganas).

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